11 noviembre 2008

Querer dejar de quererte


Que se separe de mí el pensamiento y se pelee con tu recuerdo

Que regrese a mí el deseo sin nombre, impersonal y nuevo

Que se desprenda de mí la piel que me tejiste y así vuelva a nacer compartiendo la asfixiante impaciencia de nuevas huellas

Que mi boca pueda olvidar y sin memoria busque tatuar nuevos besos que están por venir

Que mi estómago se invada nuevamente de cosquilleos y descargas que me vistan de fuego, tierra y agua

Que mis brazos se extiendan y pueda así envolver los finales que aún no escribo sin distancia

Que pueda morder la risa de la culpa que no siento y así restarle un testigo a la necia oscuridad

Que secuestre los rubores que colman el espacio y tiña la incertidumbre que abraza el instante

Que apuñale los ecos adormecidos de mi cuerpo llamándote, deseándote, extrañándote y de mi lenguaje elimine el imposible

…porque no habrá cosa más fuerte, créeme, que querer dejar de quererte

31 octubre 2008

Dejate llevar


Y él se deja llevar, contemplando sumiso como ella con premeditada lentitud desabrochaba los botones de su camisa.


Cierra los ojos y dedica todos sus sentidos a esas manos, que pasean reconociendo una y otra vez el camino, de ida y vuelta, que tan bien ella conoce.


Desdibujando con cada caricia una a una las huellas de su autoestima, se dedica a él durante esos minutos que son horas, desnudando su cuerpo de miedos y dudas hasta devolverle el corazón saciado a sus labios y lo llena de los besos que no le había dado por tanto tiempo.


. ..Y ella quiere creerle, como ayer cuando bebía a cada rato las líneas de su mano buscando su lugar en ellas. La tarde pasa sin prisa mientras la calle ruidosa los reta a un duelo. Gana. Sus voces se pierden entre motores, ladridos y rumores.


Éste cigarrillo y me voy. Te aviso. Hoy no puedo quedarme hasta tarde, mi mundo real me espera, me dice. ¿Y mañana? Tampoco. Tene paciencia... Lo siento, de esa ya no me queda, es lo que deseo contestarle.


Mientras se alejaba de él con paso firme y el corazón sexy anestesiado, le oye despedirse con una promesa: mañana podremos dejarnos llevar más.


Sus palabras como lazos que aún no me atrapan, veneno que no engaña... Un nudo por garganta, un estómago con nauseas, un sexo que sangra.


Mi lenguaje a veces parte del deseo, mi idioma es el de los sueños.

14 octubre 2008

Un beso...



Te quiero contar algo...


Quisiera que vengas y dejes que te explique de alguna manera para que puedas entender.


Tengo la boca seca. Necesito un beso, tu beso. Si estuvieses acá podría explicarte esto mucho mejor. Y sin duda lo entenderías mucho mejor.


Si me besaras de nuevo podría perderme en ese refugio dulce donde uno se dedica a vivir sensaciones sin ocuparse de lo que sucede fuera de las bocas en las que se hace el amor.


Sellar mis sueños en tu boca, un beso de humo que contamine de deseo la distancia, esa que no suma ni resta kilómetros.


Ciegos los ojos, sordos los oídos, inertes las piernas, dormidas las manos, borrado todo el cuerpo...


Quiero volver a ahogarme en tu boca, hasta sentir un placer tan agudo que duela


Ya sé tenés razón, que sólo nos entendemos cuando nuestros cuerpos hablan


Por eso te pido que vengas, te acerques para que puedas contárselo otra vez a mi piel.





25 septiembre 2008

Esta mujer que escribe...





Esta mujer que escribe, encerrada en su propio circo de emociones, quiere regalarles un cuento de viajes, busca la vena de tus brazos para inyectar todos sus caminos y vivencias en ella.

Sé que al final del relato habremos entendido, vos y yo, algo de los insomnios que desaparecen cada vez que recorro la distancia y me convierto en una simple caminante, despojándome de disfraces, de sentimientos rutinarios y días que no suman.

De cómo me he bebido todos los atardeceres, uno a uno, de ver caer el sol en compañía, de risa sin prisa, de tiempo pegado a él como arena a la piel.

De regreso, sin fotos que agregar a un álbum, cuando el camino llora las últimas gotas de una tarde mojada ya la soledad empieza a pervertir mis pies que poseídos planean el próximo viaje.

23 agosto 2008

Quisiera contarles la historia...


Quisiera contarles la historia, historia que por alguna causa llevamos todos oculta, escondida, que esperamos no salga a la luz, pero que morimos por decir.


Historia que habla de vos, comenzando con mi necesidad de tus caricias y de tu voz. La historia escrita en tu piel, resbalando por tu vientre o retenida en tu boca, aquella que te hace sonreir a solas, sin que nadie más lo entienda, con dejo de melancolía.


Una historia imposible de olvidar y fácil de recordar ante cualquier detalle que detone la memoria, saberte y conocerte cuenta parte de ella... Contarles de diálogos escritos con los ojos, deseos impresos por palabras en los sentidos, líneas, curvas, rasgos para recordar.


Historia que me permite estar siempre en vos, recorriendo cada centímetro, perdiéndome en tu cuerpo, en tu sabor, lamiéndote con trazos firmes hasta que un escalofrío recorra tu espalda, un cosquilleo en tus piernas o la húmedad en mí.

Historia que habla del sexo que me gusta, con tiempo, con cambios de ritmo, con juegos sin prisa. Con deseo en las miradas y los actos. Disfrutando de tu placer y del mío. Buscándote y escondiéndome. Saboreándote y dejando que me comas entera. De disfrute...aunque a veces no pueda evitar apuro por amarte sin ni siquiera tiempo de sacarme la ropa.

Historia resultado de palabras, palabras que siguen tratando de encontrar la forma, el modo de llegar a vos, a tu memoria, historia que me lleva a preguntarme ¿que más deseo de él?. Hacerte el amor cada vez que me pienses, rozar tu cuerpo, acariciarte en la distancia y acompañarte cuando no estoy.

05 agosto 2008

De palabras y silencios



En la palabra, principio ordenador de la vida es donde despertamos a la conciencia, el lenguaje en donde podemos encontrarnos. Dignidad, dolor, pasión, energía y hasta mi nombre “Mía” viajan en mi interior, palabras que alguien alguna vez me enseñó y con las que puedo reconocerme.

El lenguaje acompaña el proceso humano, se compromete con él, se nutre de la vida y se transforma con ella y así como éste ilumina es importante edificar el silencio, dónde el nombrar sólo estorba ensombrece.

El silencio tiene diferentes densidades, intensidades y clases, unos silencios son condición necesaria para nuestro desarrollo y otros nos pierden.

El silencio mudo y sordo, del nacer sin la posibilidad de la palabra, deshumanizante que nos aísla de los demás y de nosotros mismos que al no permitirnos nombrar nos impide contactar nuestra propia experiencia, el de la vivencia que no pudimos bautizar.

El silencio inmoral, que mancha y avergüenza, ensucia un momento histórico y cuestiona a la sociedad, que apela a nuestra conciencia y no debería existir. El silencio del sufrimiento, de los niños de la calle, los miserables, los marginados, los que no queremos escuchar.

El silencio denuncia del que comprende de que ya no puede o desea ser escuchado, el silencio elocuente, el silencio del ayuno de Ghandi, el de Cristo ante Pilatos que no significa renuncia ni a su palabra ni a su causa, el silencio es el testimonio que subraya lo antes dicho con palabras.

El silencio de los creativos, diferente a los anteriores, refleja la fase del proceso de crear llevando un reto a nuestro interior sometiéndolo a nuestro talento y haciéndole frente. Todo proceso creativo supone un acto de rebeldía, de inconformidad y búsqueda de la transformación.

El silencio del asombro, del niño que descubre el mundo y se deja sorprender, que nos hermana con todos y con todo, la vivencia de la estética, de la contemplación gozosa, lo sublime, lo grotesco y hasta lo cursi.

El silencio comunicativo que se desprende no tanto de cómo hablamos sino de cómo escuchamos, de nuestra incapacidad de crear silencio.

Estos silencios, que articulan y desarticulan la palabra, los que favorecen nuestro crecimiento y los que lo estancan me permiten pensar que estamos hechos de palabras y silencios, del saber hablar y el saber callar.

13 julio 2008

Sin preámbulos


Quisiera hacerte el amor sin contemplaciones, sin preámbulos, simplemente ser tuya, sin pausas ni preguntas.

Saborearnos y disfrutar el momento, sonreir tranquilamente, arrancarte la ropa y recorrer tu piel, apoyarme en tu pecho y disfrutar de mi poder sobre vos.


Detenerme en tu piel como si fuera la primera vez, morder tus labios, besarte y perderme mientras me posees con ansia, con fuerza y premura. Tener tus besos, un beso que me llegue a lo más profundo del corazón, que me robe el alma, un beso suave, lento, pausado, un beso que recorra cada rincón de mi ser, un beso que signifique todo y nada, que prometa sin conceder, un beso húmedo, fresco, salvaje

Te escucharé gemir y, sin que puedas hacer nada gozaremos el momento, sin saber como te llamas ni como me llamo, inventaremos mil formas de hacer el amor y en tan solo unos momentos nos perderemos en la pasión.


Te amaré y te odiaré al mismo tiempo, te poseeré y te dejaré, me fundiré con vos y me extraviaré en la fantasía de tu cuerpo.

Tu indiferencia no es lo que me mata , lo peor de todo es la falta de razón.

07 julio 2008

Imaginando por no ver


Imaginemos que podemos arrancarle un poquito de locura a esta historia, que es la primera vez que me mirás y aún así te sigue gustando eso que ves en mi.


Imaginemos que el tiempo viene y no va, que nunca se nos fue.

Imaginemos que estamos sobre un escenario representando la obra de nuestra vida con el papel de farsantes de profesión o solo amantes desconcertados ejecutando abrazos disimulados, robándole caricias a destiempos de la ilusión, cómplices de los tequieros sinceros con mentiras cien veces sostenidas.

Imaginemos que logro envolver la incertidumbre que abrasa el instante para apuñalar los ecos adormecidos del cuerpo, para que por tu boca abierta no escapen de golpe todas tus renuncias y puedan morder la risa de la culpa

Imaginemos que es la primera vez que nos amamos, que nos abrazamos y que de pronto te sentis un poquito mío... y yo puedo decirme un poquito tuya.

Imaginemos, que en nuestra búsqueda permanente, reencontramos el sueño que nos lleve de vuelta a la intimidad que descubrimos alguna vez, de regreso a ese lugar que un día habitamos.

Imaginemos otra vez la embriaguez de los besos, la cordura de nuestros cuerpos que desvisten nuestras respiraciones que se buscan para compartir la asfixiante impaciencia de la piel.

Imaginemos que le resto fuerza a la necedad y quito los huecos que nos confunden como siempre, para abrazar los finales sin distancia.

Imaginemos que vuelvo con un sabor a renuncia añeja sonriéndome amargo en la boca y el equipaje lleno de todas las esquinas en las que falsifiqué mi firma con “algún día volveré” sabiendo que estoy empezando a decirte adiós sintiendo lo que digo.

24 junio 2008

Sin Título


Pienso, siento, escribo y no conduce a nada ni a nadie.


De pronto me vuelvo inaccesible, me vuelvo silencio


Todo en mi hoy vive una duda secreta...él, sus palabras, su silencio, el tiempo y las historias que me cuentan, tratando de conocer la verdad, separar la mentira.
Y no alcanza con cerrar los ojos y los oídos


Hoy creo que la vida solo es posible reinventándola


Amo los sugus azul que me saben a nostalgia de años pasados
Lástima que el amor no es azul y tampoco la noche

12 junio 2008

Tiempo de códigos y señales


El nuevo encuentro promete una aventura imaginada mil veces, entrega sin límite ninguno, aromas que despertarán la memoria, nublarán la mente y erizarán la piel.


Reencuentro de mis pechos somnolientos y aletargados, del placer que inunda el cuerpo, las manos y los sentidos mostrando mi esencia, tú esencia mientras mis manos te alcanzan y te acorralan mis labios húmedos.


A veces intento compaginar razón con pasión y entonces te pido me cuentes tus fantasías más ocultas, tus deseos más íntimos los sueños que crees prohibidos. Quiero que me los cuentes al oído como un secreto, con una voz sensual que me erotice y yo poco a poco intentaré hacerlos realidad con el mezquino tiempo que me das.


Conozco las señales, los códigos y nuestras palabras permitidas y prohibidas, exploré de tus manos lo que es la entrega del cuerpo desnudo al placer desconocido y traspasé los límites de un amor indefinido.


Marque mis propias fronteras con códigos y señales que te enseñé y aprendiste a usar sin abusar de ellos, sin palabras con un alfabeto mudo que creamos y que nos pertenece. Yo también respeto esos límites disfrutando de la libertad de usarlos, ponerlos e imponerlos.


…y así viajaré a la promesa de un tiempo de amar y soñar nuevamente, tiempo a dosis de largos intervalos solo marcados por la distancia.